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domingo, 8 de enero de 2012

Campamento en el Cerro Grande de Ameca a 1690 msnm

Campamento en el Cerro Grande de Ameca

Punto mas bajo: 1300 msnm
Punto mas alto: 1690 msnm
Distancia al lugar de acampado: 4Km
Vegetación: Tropical caducifolio y espinozo

Diciembre 2011

En un principio, el plan era realizar una volanta partiendo de la Labor de Solis, subir por una cañada del Cerro Grande de Ameca rumbo al Oeste hasta la cima, pasar los Tres Picachos hacia el Este y bajar por otra cañada rumbo a El Amarillo.

Estaba dispuesto a irme solo, pero ya algunos me habían dicho que probablemente irían y estaba contento de no irme a perder solo. Seis horas antes de salir me confirmaron que no irían, por lo que la idea de irme solo ya no me gustó.

Así que cambié la Volanta por un Campamento. Me llevaría a una niña de 5 años a acampar, cosa que le debía desde hace año y medio, cuando me reclamó que la llevara tal como me llevé a otra niña en una volanta.

Era viernes alrededor de las 10:45 horas y partimos, la meta era llegar lo mas alto y lejos posible mientras la pequeña así lo permitiera.

Comenzando a subir el Cerro del Águila
Las recomendaciones que le di para la subida fueron las mismas que les doy a amigos que me acompañan en otras salidas:

  1. Respirar por nariz.
  2. No hablar mientras caminas.
  3. Tomar pequeños tragos de agua cuando descansemos.
  4. Descansos no mayores de 5 minutos.
  5. Solo comida ligera durante el ascenso.


Un palo como apoyo en la subida



Caminamos durante aproximadamente tres horas con varios descansos que no pasaron los 5 minutos y solo medio litro de agua nos ajustó a los dos para llegar el lugar donde decidí acampar.

En momentos me asombraba de las palabras de motivación que le daba a la pequeña para seguir adelante, pero mas me asombraba su comprensión sobre lo que le explicaba.

Los últimos 250 metros, fueron conmigo adelante y la pequeña detrás, ella tomada de mi bastón logrando que me cansara rápidamente al estarla jalando. Curiosamente en este tramo me presumió que ya no me había pedido descansos aunque le dolían un poco sus pies - "Soy muy buena escalando, ¿verdad?"

La única explanada que encontré para acampar, a los 1690 msnm, fue donde el ganado suele descansar en tiempos de lluvia, en medio del bosque subcaducifolio,  con muchas de las plantas ya sin hojas o secas y ligeramente húmedas con el rocío generado en la mañana.

Llegamos, ahora a levantar la tienda de campaña!

Levantando la tienda de campaña

Una vez que estuvo levantada la Tienda de campaña y colocado el toldo para protegernos un poco del Sol comimos emparedados de aguacate y luego nos dormimos poco mas de una hora.

Jalisco es México . Cerro Grande de Ameca / Cerro del Águila

Al levantarnos, preparamos el lugar para una pequeña fogata, recogimos troncos y buscamos piedras. Hubiera preferido mi estufa de alcohol o de cartón con cera, pero la primera no la encontré en los supermercados cerca de mi casa. Y ni modo de no cenar!

Por cierto, ya recuerdo que nos pusimos a jugar béisbol, un palo como bat, y excremento de caballo o de vaca como pelotas.

Bueno, regresando a la cena... Cuando estuvieron listas las brasas, pusimos la parrilla de una vaporera como... parrilla y preparamos unas sabrosísimas quesadillas con manzana y... queso (por si son de la capital los que leen esto)

Quesadillas con trozos de manzana

Como pocas veces lo hago, al oscurecer ya no hubo nada que hacer y nos metimos a la tienda a platicar y a dormir. Cuando ella se dio cuenta que había oscurecido totalmente le dio miedo por ser su primera noche de campamento. Una buena charla le hizo olvidarse de ello y por fin se durmió.

Como ella no llevaba bolsa de dormir y solo le mandaron una cobija, ella durmió en la bolsa y yo con la cobija.

Obviamente yo sufrí de frío y en ratos me costaba trabajo acomodarme para que la pequeña cobija me tapara. La solución fue meter mis pies debajo de la bolsa de dormir. Aún así considero fue un buen descanso.

Atardecer en el bosque subcaducifolio en el Cerro del Águila

Eran las 6:47 cuando nos despertamos  y desayunamos emparedados de aguacate con queso. Queríamos llegar temprano al San Antonio Puerta de la Vega, así que poco antes de las 8:00 horas ya estábamos listos para emprender el descenso y sin dejar rastro de que habíamos acampado ahí, en el Cerro Grande de Ameca.

De regreso descendiendo el Cerro Grande de Ameca

De regreso, la pequeña aprendió que las bajadas pueden llegar a ser mas pesadas que las subidas si no cuidas tu paso, por lo que además de ampollas, puedes lastimar tus rodillas y resbalarte en la pendientes con piedras y tierra suelta.

Renaciendo - Cerro del Águila
 La pequeña también aprendió como usar su bastón para esquivar las ramas con espinas...


Bosque espinozo

Realmente, uno no espera ver gran cosa en los caminos cercanos a los pueblos, sin embargo vimos pvarias especies de aves, entre ellas vimos a tres pájaros carpinteros ayudando en la salud de los árboles de la región.

Pájaro carpintero - En el centro, en el tronco casi vertical.

En total, caminamos 8.3 kilómetros, 4.15 Km de subida y los mismos de bajada. La diferencia de altitud fueron alrededor de 400 metros. La subida no es muy complicada siguiendo la vereda que va en su mayoría por la costilla del cerro.

El descenso desde el lugar de acampado
La gente de San Antonio de Puerta de la Vega, en especial la gente mayor, conoce lugares en el Cerro donde se puede encontrar agua todo el año y donde hay árboles frutales. Hablan de cada loma y cañada por su nombre y de todos los animales que han visto tanto en las faldas del cerro como a mediana altura. Me dan envidia, pero amerita seguir platicando con ellos y ubicar cada loma y cañada tal como ellos lo conocen.



1 comentario :

  1. no solo un relato muy interesante acompañado de fotos muy buenas, si no que además es una experiencia enriquecedora y muy bien que se combinen este tipo de actividades con la sana formación de los pequeños...muy bien por ti!!!!

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